Sin ti nunca lo podré lograr. Tú eres el arquitecto de mi vida. Tú eres el Creador de mi carne y de mis huesos. Tú me hiciste según tus designios. Ahora que tú me has encontrado, deseo vivir el ser que tú quisiste que fuera. En tu Hijo Jesucristo puedo ser lo que tú quieres que yo sea. Tú eres el único que conoces el verdadero valor de mi vida. Permíteme vivir el valor que tú me has dado. En Cristo, tu Hijo amado.
lunes, 23 de febrero de 2009
viernes, 20 de febrero de 2009
jueves, 19 de febrero de 2009
CONOCIENDO NUSTRO LLAMADO

Este es un tiempo interesante: Es cuando cada uno de nosotros estamos en una posición cómoda, echados espiritualmente, reposando o pensando sencillamente en las preocupaciones de la vida. Es aquí cuando el Señor nos llama y nos dice que nos levantemos (Jonás 1:1-2)
- El tiempo de la prueba: Jonás huye de su llamado y se adentra en el mar. Es ahí cuando sucede el incidente del gran pez, aunque muchos piensan que es una ballena. Este es el tiempo de la decisión. Cuando nosotros tenemos propósito de Dios en nosotros, huyamos o no huyamos de las planes de Dios, El Señor busca la forma de hacernos consientes de nuestro llamado. Es así que, si tenemos propósito en Dios, no podremos huir de Su Presencia, ya que tarde o temprano llegaremos a Él nuevamente. El gran pez simboliza también el tiempo de pruebas, tiempo de depender del Señor, tiempo de orar y clamar ante Dios y sencillamente esperar firmes, siguiendo adelante, aunque pasen cosas que parecen imposibles de resolver. Tenemos un Dios de imposibles (Jonás 1:15-17 / 2)
- El tiempo de la consolidación del llamado: Jonás llega al pueblo, da la Palabra y la gente se convierte de sus malos caminos. Este es el tiempo en que vemos los resultados de nuestro llamado. La consolidación en la vida de un pastor, es ver su iglesia creciendo, sana y dando frutos. La consolidación en la vida de un evangelista es tener campañas donde todo un pueblo, toda una ciudad, toda una nación sea ganada para el Señor. Así pues, la consolidación de nuestro llamado son los frutos que damos (Jonás 3).
- El tiempo de la actitud de siervo de Dios: Jonás desea manipular los designios de Dios y se enoja con Dios por haber perdonado a los habitantes de Nínive. Yo me imagino que Jonás se había llenado de orgullo por ser el “profeta”, el “Ungido de Dios”, la persona responsable de dar castigo a un pueblo perverso pecaminoso. La actitud de Jonás es la misma actitud que muchas veces personas con grandes llamados cometen, al restarle importancia a otros ministerios, a personas, a pensar en sí mismos como los mejores del mundo. Quizás la historia de Jonás hubiera sido mucho más interesante, si hubiera sido humilde con su labor; quizás hubiera ido a salvar a otros pueblos, a través de la Palabra de Dios que salía por su boca, pero no fue así. Cada uno de nosotros, según nuestras actitudes, podemos estancarnos en los frutos, en nuestro llamado, en nuestro crecimiento espiritual, al pensar que no tenemos defectos, al pensar que todos están mal, excepto nosotros.
¿Cuál de estos 4 tiempos estás atravesando?
Como conquistar nuestros temores...

Todas estas cosas son preocupaciones legítimas, pero todas ellas deberían caer en la categoría de “situaciones bajo el control de Dios”.
Muchas veces, David se encontró frente a situaciones que no sólo le provocaban temor sino que fueron peligrosas para su vida. Sin embargo, en la porción bíblica de hoy, encontramos a David en adoración al Señor diciendo: “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?” (Salmo 27:1).
Y aunque nuestro temor a la muerte, a la enfermedad, a estar solos, a lo desconocido, al futuro, al terrorismo sea legítimo, Dios desea que sepamos que Él es mayor que todas esas cosas.
Desea que evitemos permanecer nerviosos sobre aquello que nos atemoriza. En cambio, somos llamados a depositar nuestras vidas en Sus manos.
Dios nos dice con toda claridad en Su Palabra que Él está con nosotros siempre “…y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mateo 28:20).
Nos conoce íntimamente y por lo tanto está consciente de nuestros temores y preocupaciones. Él conoce nuestro futuro y tiene un plan para ello “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. (Jeremías 29:11)
Tome ánimo en las reconfortantes palabras de Juan 14:27: “No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”. Dios te ama y desea lo mejor para tu vida.
Sabiendo que Él está en control de todas las cosas, le permitirás que calme tus temores?
LOS QUE DUERMEN
Es una realidad que cada una de las personas que habitan en este mundo (los que no conocen al Señor) viven durmiendo y es la Luz de Cristo que los despierta y los lleva al Camino correcto.
Pero también los hijos de Dios son adormecidos y caen en sueño profundo y les cuesta despertarse y levantarse, para seguir y cumplir con el Propósito de Dios para sus vidas.
¿Qué causa el sueño?
La falta de comunión con Dios (lectura de la Palabra, oración, congregarse, relacionamiento con nuestros hermanos) es lo que permite que caigamos en sueño y permanezcamos en una posición cómodamente peligrosa. Es así como los dardos que lanza Satanás sobre nosotros, no son cubiertos porque estamos desprotegidos (Efesios 6:16).
Si sientes que has estado estancado en tu vida emocional, intelectual o espiritual, debes saber que algún dardo del Enemigo ha entrado en tu vida. Pero no te alarmes, no todo está perdido (Romanos 13: 11-14).
Es por eso que debes vestirte de Jesucristo y seguir adelante como el guerrero que Dios ha declarado que eres. Sigue adelante.
EL TIEMPO SE ACERCA...

miércoles, 18 de febrero de 2009
Los Últimos Tiempos:

Los Últimos Tiempos – En palabras del mismo Jesús
Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis. Porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá pestes y hambres y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. (Mateo 24:6-8; Marcos 13:7-8).
Entonces les dijo: “Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.” (Lucas 21:10-11).
Registros recientes de terremotos en los años 90
Señales de los “Últimos Tiempos” están alrededor nuestro. Sólo chequee la cronología de los mayores terremotos en los pasados diez años:
12 de diciembre, 1992 – Indonesia – Un terremoto de 6.8 mató al menos 2.200 personas a lo largo de una sección oriental de las islas.
30 de septiembre, 1993 – India – Una serie de terremotos mataron a casi 10.000 personas al sur y al oeste de la India. El mayor fue de 6.4.
6 de junio, 1994 – Colombia – Un terremoto y los derrumbes resultantes mataron cerca de 1.000 personas en el valle del río Páez, al suroeste de Colombia.
17 de enero, 1995 – Japón – Un terremoto de 7.2 mató a 6.430 personas en Kobe.
28 de mayo, 1995 – Rusia – Un terremoto de 7.5, el mayor registrado en Rusia, mató 1.989 personas en la porción occidental del país. 28 de febrero, 1997 – Irán – Un terremoto de 5.5 mató alrededor de 1.000 personas al norte de Irán.
10 de mayo, 1997 – Irán – Un terremoto de 7.1 mató 1.560 personas al oriente de Irán, cerca de la frontera Afgana.
4 de febrero, 1998 – Afganistán – Un terremoto de 6.1 mató al menos a 4.500 personas en la provincia de Takhar.
4 de febrero, 1998 – Afganistán – Un terremoto de 6.9 mató al menos a 4.000 personas en la provincia de Takhar.
17 de julio, 1998 – Papua, Nueva Guinea – Un terremoto submarino de 7.1 originó tres tsunamis, los cuales mataron a 2.100 personas aproximadamente.
25 de enero, 1999 – Colombia – Un terremoto de 6,3 mató al menos a 1.170 personas en la región central.
17 de agosto, 1999 – Turquía – al menos 17.800 personas murieron tras un terremoto de 7.4 grados.
21 de septiembre, 1999 – Taiwan – Un terremoto de 7,6 mató al menos 2.000 personas en el centro de Taiwan.
Los Últimos Tiempos – Terremotos del siglo XXI
26 de enero, 2001 – India – Un terremoto monstruoso de 7.7 sacudió el estado occidental de Gujarat y al vecino Pakistán, matando al menos 19.700 personas.
26 de marzo, 2002 – Afganistán – Al menos 1.800 personas murieron cuando una serie de terremotos sacudieron el norte de Afganistán destruyendo el distrito capital de Nahrin.
22 de junio, 2002 – Irán – Un terremoto de 6 mató al menos 500 personas al noroeste de Irán.
24 de febrero, 2003 – China – Un terremoto con una magnitud de más de 6.3 mató al menos 266 personas al occidente de China.
1o de mayo, 2003 – Turquía – Un terremoto de 6.4 mató 167 personas al suroeste de Turquía.
26 de diciembre, 2003 – Irán – Un masivo terremoto mató a más de 30.000 personas en Bam, Irán.
26 de diciembre, 2004 – Cerca de la costa norte de Sumatra - Un terremoto submarino de 9.0 devastó la región del océano Índigo con tsunamis que mataron a más de 283.000 personas.
8 de octubre, 2005 – Kashmir – Un terremoto de 7.6 a 7.8 mató entre 100.000 y 150.000 personas.
26 de mayo, 2006 – Java, Indonesia – Un terremoto de 6.3 mató a más de 6.000 personas e hirió gravemente a otras 33.000. Más de 200.000 quedaron sin hogar.
Últimos Tiempos – Sabíamos que vendrían
Debes saber esto: Que en los últimos tiempos vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios - que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella. A éstos evita. (2ª de Timoteo 3:1-5). Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. (2ª de Pedro 3:10).
¿Tú qué piensas?
Todos hemos pecado y merecemos el juicio de Dios. Dios, el Padre, envió a Su único Hijo para cumplir ese juicio por aquellos que creen en él. Jesús, el creador y eterno Hijo de Dios, quien vivió una vida sin pecado, nos ama tanto que murió por nuestros pecados, tomando el castigo que merecíamos, fue sepultado, y levantó de la muerte como lo dice la Biblia. Si de verdad crees y confías de corazón en esto, recibe a Jesús como tu Salvador, declarando: "Jesús es Señor," serás salvado del juicio y podrás pasar la eternidad con Dios en el cielo.
