lunes, 16 de febrero de 2009

Huellas Sobre La Arena...


Una noche en sueños ví que con Jesús caminaba junto a la orilla del mar bajo una luna plateada. Soñé que veía en los cielos mi vida representada en una serie de escenas que en silencio contemplaba.

Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando mientras con Jesús andaba, como amigos, conversando. Miraba atento esas huellas reflejadas en el cielo, pero algo extraño observé, y sentí gran desconsuelo.

Observé que algunas veces, al reparar en las huellas, en vez de ver los dos pares veía sólo un par de ellas. Y observaba también yo que aquel solo par de huellas se advertía mayormente en mis noches sin estrellas, en las horas de mi vida llenas de angustia y tristeza cuando el alma necesita más consuelo y fortaleza.


Pregunté triste a Jesús:"Señor, ¿Tú no has prometido que en mis horas de aflicción siempre andarías conmigo? Pero noto con tristeza que en medio de mis querellas, cuando más siento el sufrir, veo un sólo par de huellas. ¿Dónde están las otras dos que indican Tu compañía cuando la tormenta azota sin piedad la vida mía?

Y Jesús me contestó con ternura y compasión:"Escucha bien, hijo mío, comprendo tu confusión. Siempre te amé y te amaré, y en tus horas de dolor siempre a tu lado estaré para mostrarte Mi Amor.

Mas si ves sólo dos huellas en la arena al caminar, y no ves las otras dos que se debieran notar, es que en tu hora afligida, cuando flaquean tus pasos, no hay huellas de tus pisadas porque te llevo en Mis brazos".

» La niña de sus ojos.


La Palabra de Dios dice en Deuteronomio 32:10 que para Dios sus criaturas son de especial cuidado y que Él las protege como a sus propios ojos.Todos protegemos con especial precaución nuestros ojos, ¿Verdad? Ante la amenaza de peligro, casi instintivamente tenemos la tendencia de cubrir nuestros rostros y en especial los ojos.
Cuenta una parábola que dos hermosas piedras azules brillaban en el lecho de un río de montaña y soñaban ambas con ser recogidas algún día para lucir orgullosas en la corona real de alguna reina, o adornar el collar de alguna princesa o el anillo de un rey. El día llegó y aquellas piedras fueron recogidas, es que eran hermosas.
El destino que les esperaba era muy diferente del que ellas creían. Una mano tosca las tomó, las hundió en cemento y a partir de aquel entonces comenzaron a formar parte de una pared junto con otras piedras. ¡Qué inútil se sentían aprisionadas en ese muro!
De alguna manera, entablaron amistad con un fino hilo de agua que filtraba dentro de aquel muro y le rogaron que socavara el cemento alrededor de ellas para que pudieran desprenderse. Así lo hicieron, y al cabo de unas semanas se habían desprendido de aquella pared y rodado hasta el piso.
Desde allí abajo, observaron cuál era el lugar que ocupaban en el muro. Allí, bellamente dibujado y adornado con piedras, estaba el rostro del Señor, majestuoso, imponente, pero ciego, sin ojos. Sus profundos ojos azules se habían desprendido.
Durante la noche, el guardia barrió esas piedras en el suelo y fueron a parar al basurero para que nadie más se acuerde de ellas. Pensamos que nuestro plan para nuestras vidas es mejor que el de Dios ¿Verdad? Ansiamos lugares, puestos y privilegios ignorando que la única persona en el mundo que es capaz de cuidar de nosotros mejor aún que nosotros mismos es nuestro hacedor Dios.
Él te ama tanto que te cuidará como a la niña o pupila de sus ojos. Aquel que estuvo dispuesto aún a morir por ti, te pondrá en un lugar especial aunque tú no lo comprendas desde tu perspectiva actual.Quédate allí, donde él te puso.
NUNCA OLVIDES QUE SOLO VIVIENDO EN EL CENTRO DE LA VOLUNTAD DE DIOS PARA TU VIDA, SERÁS FELIZ Y TE SENTIRÁS COMPLETAMENTE LIBRE.

El aguila y la tormenta...











¿Sabías que un águila sabe cuando una tormenta se acerca mucho antes de que empiece?
El águila volará a un sitio alto para esperar los vientos que vendrán. Cuando llega la tormenta, Extiende sus alas para que el viento las agarre y le lleve por encima de la tormenta. Mientras que la tormenta esté destrozando abajo, el águila vuela por encima de ella.

El águila no se escapa de la tormenta. Simplemente usa la tormenta para levantarse más alto. Se levanta por los vientos que trae la tormenta.

Cuando las tormentas de vida nos vienen - Y todos nosotros vamos a pasar por ello, Podemos levantarnos por encima poniendo nuestras mentes y nuestra fe en Dios.

Las tormentas no tiene que pasar sobre nosotros. Podemos dejar que el poder de Dios nos levante por encima de ellas. Dios nos permite ir con el viento de la tormenta que trae enfermedad, tragedia, y demás cosas en nuestras vidas. Podemos volar sobre la tormenta.

Recuerda, no son los pesos de la vida que nos lleva hacia abajo, sino el cómo los manejamos.

Isaías 40:31 - "pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Alba

Alba
View more presentations from luz48. (tags: alba)

DIOS, EL SALVADOR DE MI ALMA

Bookmark and Share

Welcome


I made this widget at MyFlashFetish.com.

Paz de Dios

Chat de princesa de Dios

Se ha producido un error en este gadget.